Hace unos años la conversión de gasolina “normal” a sin plomo costó a las aproximadamente 8000 gasolineras de España unos 12500 millones de euros. Si todo sigue igual y los coches de hidrógeno avanzan en su producción se tendrán que volver a desembolsar unos 50000 millones de euros para este menester.
La primera estación de repostaje del mundo de hidrógeno hizo su aparición en Islandia allá por el año 2003(ver foto) y en Alemania y en España ya han sido abiertas las primeras instalaciones de estas características(noviembre 2007), aunque en la mayoría de los casos sólo a vehículos de servicio público que sirven de ensayo a los motores eléctricos alimentadas por pilas de combustible que generan energía a partir del hidrógeno. Unos días antes abría sus puertas una “gasolinera” con las mismas características en Washington D.C., y muy pronto está prevista la puesta en marcha de otra en Shanghai (China).